Del aro fino al anillo ancho o calado, pasando por espirales ajustables y modelos de varias filas, esta selección de anillos de acero juega con acabados plateados, dorados o de dos tonos. Entre los motivos se repiten los corazones, junto a árboles de la vida, nudos y formas geométricas con estrás.

Un aro fino se lleva a diario sin pensarlo; un anillo ancho convierte la mano en protagonista.

¿Aro fino, anillo ancho o espiral ajustable?

Empieza por el ancho. Un aro fino apenas se nota y admite combinaciones en varios dedos, mientras que un anillo ancho luce mejor solo, como protagonista de la mano. Si dudas entre dos tallas, las espirales ajustables se adaptan al dedo y te dan algo de margen.

Formas de anillo de un vistazo
Aro finoDiscreto a diario, solo o combinado
Anillo anchoMuy visible, funciona mejor sin compañía
Espiral ajustableSe adapta al dedo, útil entre dos tallas
Varias filasEl efecto de varios anillos en una sola pieza

Acabados de los anillos de acero: plateado, dorado o dos tonos

El plateado resulta fresco y gráfico, el acabado dorado da calidez a un look oscuro o a un punto crudo. Los modelos de dos tonos reúnen ambos metales en la misma pieza, así combinan igual de bien con una pulsera dorada que con un reloj plateado. El cepillado, más mate, suaviza la luz.

Corazones, árboles de la vida y estrás

El corazón aparece en varias versiones: liso, entrelazado o salpicado de estrás. El árbol de la vida se presenta en variantes de dos y cuatro tonos, y los nudos, soles y espirales añaden un relieve más esculpido. Algún modelo suma una perla o un detalle de cerámica que le cambia el carácter.

Para completar el conjunto

Junto a un aro fino queda bien un colgante corto: los collares de la misma línea retoman los tonos plateados y dorados de esta selección.

Cerca del rostro, unos pendientes de acero a juego cierran el conjunto siguiendo el acabado de tu anillo.