Cadenas finas, modelos de doble cadena y colgantes muy variados componen estos collares de acero: corazones, estrellas y luna, mariposas, flores y algún osito de colores. Los acabados dorados son mayoría, junto a modelos plateados, algún medallón cobrizo rosado y detalles con estrás. Un colgante pequeño acompaña el día a día; una doble cadena da más presencia al escote.

De qué están hechos los colgantes de los collares de acero

El acero forma la cadena, pero el colgante casi nunca es solo acero. Saber qué material llevas encima ayuda a decidir, y también a cuidarlo después.

Materiales de los colgantes de los collares de acero
CerámicaMedallones ovalados calados, gotas blancas y negrasSuperficie mate y opaca, sin reflejos
NácarCorazones, estrellas, medias lunas, abanicos vintageCambia de tono según cómo le dé la luz
ResinaMedallones redondos moteados, jaspeados o traslúcidosMezcla varios colores en una sola pieza
PiedraCuarzo rosa, amatista violeta, turquesa, piedras verdesUn punto de color firme sobre una cadena fina
EstrásTubos, esferas pequeñas, círculos calados con charmsRecoge la luz artificial de una fiesta

Corazones, lunas, símbolos y algún osito de colores

Los corazones recorren toda la sección: lisos, de nácar, entrelazados de dos en dos, superpuestos o en cascada. Después llegan los medallones, la media luna, las estrellas y los círculos calados. Si buscas un regalo con mensaje, están el árbol de la vida, el trébol de la suerte, el símbolo del infinito y el imperdible LOVE. Y luego está la parte divertida: ositos de colores, un gato, una cereza, una hoja tropical. Los mismos motivos vuelven en los pendientes de acero, así que conjuntar las dos piezas cuesta poco.

Dorado, plateado o cobrizo rosado

Los acabados dorados son mayoría y los plateados vienen justo detrás. La tercera familia es más pequeña: medallones de acero cobrizo rosado, a medio camino entre lo cálido y lo frío: por eso combinan bien con el beige, el rosa empolvado y el negro a la vez. El dorado calienta el crudo, el camel y el verde oliva. El plateado se lee más limpio y va con el azul marino, el gris y el negro. Los anillos y los pendientes del resto de la tienda en este material siguen los mismos tres tonos.

Una cadena, doble hilera o varias hileras

La cadena simple con un colgante es la opción discreta y desaparece bajo el cuello de una camisa. La doble hilera te da el efecto superpuesto sin trabajo: dos cadenas en un mismo cierre en lugar de dos collares que desenredar. Las de varias hileras van más lejos y alternan cadenas finas con hileras de perlas. Cuando la ficha indica la medida suele tratarse de una cadena de 40 cm, que cae justo bajo la clavícula, y algún modelo lleva cierre toggle o de medallón a la vista por delante.

Si prefieres no tener que combinar nada, varios conjuntos ya emparejados reúnen collar y pendientes alrededor de un solo motivo: corazón de nácar, flores azules, mariposas o mosaico.

Para seguir el mismo acabado en la mano, los anillos finos, anchos y calados de la misma sección se llevan solos o de dos en dos. Una gargantilla discreta con un anillo rotundo suele funcionar mejor que dos piezas igual de llamativas.

Cuidar un collar de acero

Hace falta muy poco. Después de llevarlo basta con un paño suave. Una vez al mes, agua tibia con jabón neutro y luego secar bien los engastes del estrás, que es donde la humedad se queda más tiempo. Quítate el collar antes de la piscina: los elementos pegados y el nácar lo agradecen. Y guarda las cadenas finas estiradas, porque sueltas se enredan enseguida.