Un llavero dice bastante de quien lo lleva colgando del bolso. Los hay sobrios, de silueta plateada o dorada, y los hay que se ven desde la otra punta del vagón, en peluche fluorescente y con cascabel.

La selección cubre esos dos extremos y lo que hay en medio, incluidos los modelos con monedero unido a la anilla.

El rincón de peluche de nuestros llaveros

  • ¡El broche!

    Conejos de peluche para colgar del asa del bolso o del manojo de llaves, de 14 a 20 cm de alto. Unos llevan tutú de tul con estrellas y strass; otros van vestidos al estilo…

Llaveros según el estilo de quien los lleva

Antes de mirar el motivo, piensa en la persona. Alguien que lleva el bolso de trabajo cerrado y el reloj a juego no va a colgarse un conejo con tutú, igual que a una adolescente se le queda sosa la silueta plateada discreta. En el catálogo conviven tres familias bastante claras, y acertar consiste casi siempre en elegir la familia correcta antes que el animal.

Clásico: siluetas plateadas y doradas

Aquí todo se juega en la silueta. Un perro sentado, un koala en su rama, un gato en scooter, un triple corazón en relieve o una botella de perfume se reconocen a un metro. Muchas piezas llevan estrás engastado; en los modelos más vestidos, esa pedrería recoge la luz. Al quedarse en plateado o dorado, el llavero no desentona con el reloj o la pulsera que ya llevas.

Cuando la tela sustituye al metal

Un rincón entero del catálogo es de tela. Los conejos y el gato de nuestra selección shabby de peluche llevan tutú, tul o encaje en grises, rosas, cremas y pardos desvaídos, algunos con una estrella. Sobre un bolso de trabajo serio suavizan el conjunto en lugar de recargarlo, y quedan igual de bien en una mochila del colegio o en el asa de un capazo.

Divertido: flúor, cascabel y unicornios

La tercera familia sube el tono. Conejos y ositos llegan en bicolor, azul y verde o marrón y verde, y en antracita liso, amarillo pastel o rosa flúor. Con ellos aparecen un unicornio con cascabel dorado, un dinosaurio en 3D, una zapatilla de caña alta, una astronauta y figuras sentadas sobre un macarón o un caramelo. Varios cambian la anilla suelta por una correa trenzada o de silicona, lo bastante larga para que el muñeco cuelgue por fuera del bolso.

Tres estilos, tres maneras de acertar

Regalar un llavero sale mal cuando se acierta el animal y se falla el tono. Un dinosaurio flúor en un bolso de piel negra canta tanto como un corazón de estrás en una mochila de instituto.

Estilos de llavero y a quién le encajan
EstiloQué mirar en la fichaDónde luce
ClásicoAcabado plateado o dorado, silueta cerrada.Bolsos estructurados, piel oscura, llaves de casa.
RománticoTul, encaje, tutú, tonos desvaídos.Tela clara, rafia, asas de capazo.
DivertidoFlúor, cascabel, correa de silicona.Mochilas, nailon, manojos de llaves cargados.

Llaveros monedero para salir sin bolso

Algunos modelos hacen algo más que colgar. La anilla va unida a un monedero pequeño, así que llaves y monedas viajan juntas y bajar a por el pan no exige cargar con nada más. Aquí los colores son rotundos: rojo, azul real o negro, con superficie brillante o grabado cocodrilo, y los dos acabados se limpian con un paño. Si el formato te convence pero la capacidad se queda corta, los monederos con cremallera cubren la misma necesidad dejando sitio para las tarjetas.