Un bolso de mano de tela es aquí una funda pequeña y blanda para llevar en la mano o dentro de un bolso más grande. Las fichas declaran tres medidas, 20 × 14 cm, 22 × 15 cm y 22 × 16 cm, en algodón estampado en la mayoría de los modelos y en poliéster en otro. Los estampados van del Liberty floral al rojo liso con una dedicatoria bordada, y todos llevan un detalle dorado, borla, cremallera o letras. El tejido y las medidas exactas figuran en cada ficha.

Nuestros bolsos de mano de tela, estampados y modelos con mensaje

Bolsos de mano de tela: lo que dicen las fichas

Aquí un bolso de tela es un bolso pequeño y blando, pensado para ir en la mano o dentro de otro bolso más grande. Las fichas hablan sobre todo de algodón estampado, alguna de poliéster rojo y otra se queda en tejido suave. En todas aparece algún detalle dorado.

Lo que llevan escrito delante

Es el rasgo que más cambia el carácter de cada modelo, y también el que decide si te lo quedas o lo regalas.

Inscripciones que aparecen en las fichas de esta selección
Una sola palabraPalabras bordadas en dorado sobre el estampado, como chance, happy o amour.
Un mensaje para la madreEn los modelos rojos lisos, con letras doradas en el frente.
Sin inscripciónAlgún modelo deja hablar solo al estampado floral y a la borla dorada.

Las medidas, tal cual figuran

Entre las medidas declaradas no hay nada intermedio: 20 × 14 cm en la mayoría, 22 × 15 cm en el paso siguiente y 22 × 16 cm en el más grande. Si dudas entre dos modelos, casi siempre decide ese centímetro de más y no el estampado.

El forro, cuando se indica

Solo algunas fichas declaran un forro de poliéster. Las demás no dicen nada del interior, y ese silencio no significa que falte: significa que el dato no se ha indicado. Si el interior te importa, abre la ficha del modelo en lugar de fiarte de esta página.

Cuándo te saca de un apuro

Dentro de un bolso grande funciona como un compartimento móvil, y las llaves dejan de esconderse debajo de todo. Para un recado corto sale sola, sin tener que cargar con el bolso entero. Y los modelos rojos con dedicatoria están pensados para entregarse, no tanto para llevarse.

Lo que va al lado

La misma lógica recorre los accesorios que viven dentro del bolso, que es donde encaja esta selección. Para monedas y tarjetas sueltas toman el relevo los monederos más pequeños. Y si prefieres llevar las manos libres, las correas que se venden aparte cambian por completo la forma de llevarlo.