La pulsera rígida es un aro que conserva su forma: entra por la mano y se queda donde la dejas. Por eso el diámetro interior pesa más que cualquier otro detalle.

Buena parte de los modelos es de acero, con acabado dorado o plateado. Los aros finos pasan desapercibidos bajo la manga; los más anchos ocupan la muñeca y se llevan solos. Corazones entrelazados, símbolo del infinito, palabra LOVE, alas de ángel, flechas, líneas geométricas, efecto encaje: los motivos se repiten de un modelo a otro, casi siempre con strass.

¿Qué pulsera rígida para qué momento?

Un mismo aro cambia de carácter según el adorno que lleve.

Del día a día al regalo
Para el día a díaAro fino y liso, sin piedras, cómodo bajo la manga
Para la oficinaUn motivo pequeño (un corazón, unas alas) sobre una superficie lisa
Para salirFranja de strass a lo largo de todo el aro
Para regalarMotivos que se entienden a la primera: LOVE, símbolo del infinito, corazones entrelazados

Acierta con el diámetro antes de pedir

Un aro rígido no se alarga ni se acorta. Mide el contorno de tu muñeca con una cinta métrica y compáralo con las medidas que indica cada ficha. ¿Dudas entre dos medidas? Coge la mayor: el aro girará, pero no te apretará.

Por qué el acero importa en un aro

El acero aparece en buena parte de la selección, y es el material que permite que el aro mantenga el círculo con el uso. Se limpia con un paño seco y no pide más cuidados. En cuanto al color, los acabados dorado y plateado conviven en toda la gama: el dorado aporta un tono cálido sobre las pieles morenas, el plateado resulta más frío y luce mejor sobre las pieles claras.

Llevar dos o tres aros juntos

Los aros finos admiten bien la compañía: resbalan unos sobre otros y no aprietan. Uno ancho, en cambio, pide espacio y luce mejor solo. Guárdalos separados para evitar arañazos, y quítatelos antes de ducharte y antes de ponerte perfume.

¿Aro rígido o pieza ancha?

Cuando el aro se ensancha hasta convertirse en una banda continua, el tipo de joya ya es otro: son los modelos anchos que cubren buena parte de la muñeca. Aquí el protagonista sigue siendo el aro, fino o ancho.

Más pulseras que mirar

¿La forma rígida no acaba de convencerte? En pulseras de mujer están también los modelos flexibles y los que se ajustan con cierre.

Para ganar volumen sin llevar varias piezas, echa un vistazo a los modelos que dan dos vueltas a la muñeca.