Ningún broche de esta sección lleva alfiler: dos placas imantadas sujetan la tela entre ellas y la dejan intacta. Los motivos van del gato solo a la pareja en el columpio y a la familia entera, en esmalte negro, dorado, plateado o en colores más vivos, a veces con strass o una piedra de fantasía. Cada ficha detalla el acabado y, si está medida, la altura del motivo.

El gato lo eliges con los ojos. El cierre decide si el broche acaba en la solapa o en el fondo de un cajón. Sobre seda, cachemir o punto fino, esa diferencia se nota enseguida.

Por qué estos broches gato sujetan sin alfiler

El alfiler deja marca en los tejidos finos y hace que el broche se venza hacia delante en cuanto el motivo pesa algo. Con el cierre magnético, el mismo que llevan las piezas que se ponen sin pinchar la tela, no pasa ni una cosa ni la otra: delante todo queda plano y el trabajo lo hace la placa de detrás, sin dejar agujero. Luego está el tejido, que cambia bastante las cosas. Sobre una camisa de algodón el agarre es suave y sobre una solapa de lana, bastante más firme. Sobre un plumas, pruébalo antes de salir: ahí el grosor del tejido juega en contra.

Cómo está dibujado el gato

Algunos gatos están recortados como siluetas limpias, otros trazados con una línea art déco o pintados como pequeños retratos. Las piezas vintage tiran al pin-up, con su lazo y todo. Y luego están los ilustrados: gato con gafas, gato en patinete, gato con paraguas.

Qué estilo de dibujo elegir
EstiloQué efecto daDónde funciona mejor
Silueta limpiaSe lee de lejos, sin ruidoSolapa de blazer, punto liso
Línea art décoTrazo geométrico, algo más vestidoAbrigo, chaqueta de vestir
Vintage pin-upGuiño retro, con lazoCamisa, cárdigan
IlustradoCuenta una escena pequeñaTejidos lisos, cerca del hombro

El acabado cambia la pieza más que el motivo

Dos gatos con el mismo dibujo no quedan igual. El esmalte da planos de color nítidos, el dorado templa un jersey crudo y el plateado casa mejor con los grises y los azules. Algunas piezas añaden strass o una piedra veteada que recoge la luz de otra manera. Ten en cuenta también el tamaño del motivo: un gato ilustrado ocupa bastante más solapa que una silueta sencilla.

Cuidar el esmalte y el imán

Quítate el broche antes de lavar la prenda. El esmalte no lleva bien los disolventes ni el roce contra cantos duros; para el polvo basta un paño suave y seco. El perfume y la laca van primero, nunca sobre una pieza ya puesta. Guarda los broches por separado, lejos de llaves y clips que se pegan al imán, y lejos de las tarjetas bancarias, porque los imanes pueden dañar la banda magnética. Los broches de perro y de búho llevan la misma placa y están en la sección de motivos de animales.