El collar Ikita corto lleva pequeños triángulos y barritas planas en tonos pastel, repartidos entre tres marcos rectangulares abiertos. La cadena tiene un tono rosado cálido y los colgantes se mueven al andar. Mide 19 cm y, con el extensor abierto del todo, llega a los 26 cm.
Sobre una camiseta blanca o un vestido liso, el collar se basta a sí mismo: no necesita compañía. Encima de un estampado, en cambio, se pierde entre el dibujo de la tela, así que mejor reservarlo para las prendas lisas. ¿Buscas los mismos volúmenes en otro color? Echa un vistazo a nuestros collares con colgantes de colores.
Los colgantes se reparten en tres familias de color: un rosa intenso, un blanco lechoso y, entre ambos, un albaricoque mate que refleja la luz sin llegar a brillar. En la ficha técnica el color aparece resumido como «Rosa/Beige». Como todos van montados sobre el mismo acabado en tono rosado, los tres se mantienen en la misma gama cálida y no desentonan, algo que con la bisutería multicolor no siempre ocurre.
Cerrado en el primer eslabón se queda en 19 cm y los colgantes se agrupan; si aprovechas toda la cadena de extensión, llegas a 26 cm y las formas se separan un poco. Con un escote redondo o cuadrado se ve el dibujo entero, mientras que un cuello alto lo tapa a medias.
| Estilo | Collar corto de colgantes |
|---|---|
| Colgantes | Triángulos y barritas planas |
| Colores | Rosa, albaricoque, blanco |
| Tono del acabado | Rosado cálido |
| Longitud | 19 cm, regulable hasta 26 cm |
La parte central se compone de tres marcos rectangulares abiertos, unidos entre sí y curvados lo justo para seguir la base del cuello. De esos marcos cuelgan pequeñas piezas planas, triángulos y barritas finas, que oscilan al menor movimiento. Es esa hilera de colgantes sueltos la que ensancha la parte delantera del collar. A los lados, los eslabones rectangulares alargados se mantienen sobrios y le ceden el protagonismo al dibujo.
Y si prefieres no tener que buscar unos pendientes que peguen, un conjunto ya coordinado te quita ese trabajo. Cerrado corto se lee como una pieza geométrica; con el extensor abierto del todo pasa casi desapercibido bajo el cuello de una camisa.