Malla metálica plateada, esfera de nácar y dos filas de estrás: este reloj joya Ernest juega con la luz más que con el tamaño. Los números romanos negros mantienen la hora legible de un vistazo y el cierre de clip queda liso bajo el puño.
El tono plateado se apoya en el contraste: sobre una piel morena la malla se ve más clara y marca el contorno de la muñeca; sobre una piel clara se funde con ella y solo destaca el brillo de la esfera. Con lino blanco o con una camisa vaquera funciona igual de bien, porque el reloj aporta luz sin añadir color.
El fondo es de nácar blanco y cambia de matiz según de dónde venga la luz: rosa muy pálido junto a una ventana, verdoso bajo una bombilla cálida. El nombre Ernest aparece debajo de las doce, en pequeño. Alrededor, el bisel lleva dos filas de estrás engastado que ensanchan el contorno de la caja redonda.
La hora se lee en números romanos negros y estrechos, repartidos por toda la esfera. Las tres agujas son finas y dejan el fondo a la vista, así el nácar sigue a la vista. La corona, diminuta, queda en el lado derecho.
La pulsera es una malla metálica plateada de grano cerrado, flexible, que acompaña la muñeca en lugar de apretarla. Se cierra con un clip pulido del mismo ancho que la malla: se pliega y queda liso, sin piezas que sobresalgan por debajo del puño.
| Marca | Ernest |
|---|---|
| Color declarado | Plata y negro |
| Esfera | Nácar, números romanos negros, tres agujas |
| Bisel | Dos filas de estrás engastado |
| Pulsera | Malla metálica plateada, cierre de clip |
En la ficha no aparecen ni el diámetro ni el largo. En las fotos la caja ocupa una parte pequeña de la muñeca. Si dudas con el tamaño, compara otras esferas claras sobre pulsera de metal antes de decidirte, o repasa los demás relojes de esta firma.
En verano el sudor se queda en el tejido de la malla, y ahí es donde el metal pierde brillo antes. Quítatelo al llegar a casa y pásale un paño seco por el reverso, la zona que más contacto tiene con la piel. En días así también se agradece quitárselo un rato por la tarde y dejar que la muñeca respire.