Aquí la flor va montada sobre un aro rígido, no sobre una corona blanda que se ata por detrás. Hay dos tamaños: dos flores pequeñas juntas en un lado, o dos corolas grandes de pétalos calados. El beige y el rosado recorren toda la selección.

Entre los dos modelos no cambia el color, cambia cuánto se ven. Vale la pena decidir eso antes que nada.

Dos tamaños de flor sobre el mismo aro

Las dos flores pequeñas se colocan juntas en un lado, con estrás engastado entre los pétalos: se aprecian de tres cuartos y casi desaparecen de frente. Las corolas grandes hacen lo contrario, ocupan más superficie y llevan un cristal rosado en el centro de cada flor. Con el pelo recogido son ellas las que hacen de joya; para sujetar una sola mecha funcionan mejor las horquillas planas.

Resina beige o metal dorado

La resina beige mate pasa desapercibida sobre el pelo claro hasta que el estrás recoge la luz. El metal dorado hace justo lo contrario: refleja y destaca sobre el pelo oscuro. Como los dos se mueven en la misma gama, no desentonan con una prenda estampada.

Cuál encaja con lo que buscas

De lo que buscas al modelo que encaja
Lo que buscasEl modelo que encaja
Que no se note de frenteLas dos flores pequeñas, colocadas en un lado
Que la flor sea el adorno principalLas dos corolas grandes de pétalos calados
Llevarlo muchas horas seguidasEl de resina, de un centímetro y cara interna lisa

Si prefieres el aro sin adorno floral, encontrarás otros anchos entre los aros lisos de la sección.

Cuidar el brillo de las diademas con flor

Un paño apenas húmedo vale igual para la resina que para el metal dorado. La laca y los cosméticos apagan la superficie y las piedras, así que colócate el aro con el peinado ya terminado. Guardado plano, seco y lejos del sol directo, un modelo de pétalos calados no se deforma. Los aros anchos y acolchados piden otros cuidados.