Cartera de formato largo con cremallera perimetral, 21 x 11 x 2,5 cm, en material 100% sintético. El borde gris azulado enmarca un estampado crema y rosa empolvado: una viajera lee su correo en el compartimento de un tren, con la maleta cubierta de pegatinas en el suelo.
Dentro hay ranuras para las tarjetas, un bolsillo con cremallera para las monedas, huecos para los billetes en todo el largo y un espacio más ancho para los papeles del día a día.
Conviene resolver esa pregunta antes que ninguna otra, porque una cartera larga entra sin problema en un bolso de mano o en una mochila, pero se queda grande en un bolsito de noche. Lo más rápido es medir el bolsillo interior del bolso que usas a diario: si pasa de 21 cm de ancho, esta cartera va a caber sin forzar nada. Y si lo que buscas es algo de menos volumen para llevar encima, echa un vistazo a los accesorios pequeños que caben en el bolso.
Las cifras dicen más que los adjetivos cuando se trata de espacio. El grosor de 2,5 cm es lo que decide si la cartera se nota o no dentro del bolso, más todavía que el largo, porque es lo que empuja contra el resto. El material 100% sintético se limpia con un paño apenas húmedo, algo que importa bastante en una superficie estampada.
| Alto | 11 cm |
|---|---|
| Largo | 21 cm |
| Grosor | 2,5 cm |
| Cierre | cremallera por tres lados |
| Material | 100% sintético |
Por la ventanilla del compartimento se ven montañas azules, y de ahí hacia dentro la escena se va poblando. Una chica con sombrero gris de cinta roja lee unas hojas escritas a mano; un gato blanco cruza la mesa azul noche; un sobre rojo se mantiene de pie detrás; y unas gafas de sol descansan plegadas junto a un tapete de encaje. En el suelo espera una maleta azul claro cubierta de pegatinas de viaje. El fondo está hecho de caligrafía antigua, sellos y matasellos impresos en crema y rosa empolvado, todo enmarcado por un borde gris azulado mate.
La cremallera arranca en un lateral corto, recorre el borde superior y termina en el lateral opuesto. Al abrirla se queda plana sobre la mesa en lugar de volcarse, y las dos mitades quedan a la vista a la vez. Las tarjetas se sostienen de pie en sus ranuras, los billetes se extienden a lo largo de los 21 cm sin doblarse por la mitad, y las monedas se quedan guardadas en su bolsillo con cierre en vez de repartirse por dentro. Si prefieres una solapa o un formato compacto, compárala con las demás carteras del catálogo.