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Cartera compacta en azul cielo, cerrada en la parte alta por una boquilla metálica plateada que recorre todo el ancho. En el frente hay un dibujo a línea negra y, más abajo, una cinta blanca impresa que va de un borde al otro.
Dentro, el forro cambia a rosa palo: cuatro ranuras para tarjetas, una ventana transparente con botón de presión y un bolsillo para monedas que se abre detrás de la boquilla. No lleva cremallera ni solapas que tapen nada.
Antes incluso que el dibujo, lo que ordena el frente es una cinta blanca impresa de lado a lado. Sobre ella se lee una palabra corta y, justo al lado, la huella de un gato. Es la zona más clara de toda la cartera, así que también es la primera donde se nota una marca de dedo, y la que te conviene pasar con un paño seco de vez en cuando. La cinta no va cosida: forma parte de la impresión, igual que el dibujo, y por eso queda al mismo nivel que el resto de la superficie.
El color exterior tira a apagado: es un azul cielo ligeramente agrisado, más cercano al de un cielo cubierto que al de una postal. Ese matiz hace que el negro del dibujo resalte sin resultar duro y que la cinta blanca se separe con claridad del fondo. A plena luz el gris se nota más, mientras que con luz cálida gana el azul.
El interior queda a la vista de una vez. Las ranuras para tarjetas van de dos en dos sobre dos caras enfrentadas, cuatro en total; la ventana transparente ocupa la cara restante y se cierra con un botón de presión redondo; el compartimento de billetes recorre todo el largo por detrás de las ranuras. El bolsillo de monedas queda detrás de la boquilla, con un forro más oscuro que el resto. Este modelo está en la página donde están las carteras cortas.
| Al abrirla | Tres cuerpos en plano, todo el interior a la vista |
|---|---|
| Al cerrarla | La boquilla mantiene recto el borde de arriba |
| Delante | Dibujo a línea negra y cinta blanca impresa |
| Detrás | Superficie lisa, del mismo azul, sin impresión |
| Monedas | Bolsillo detrás de la boquilla, forro más oscuro |
La cartera se despliega en tres cuerpos que se abren en plano, sin que ninguno quede escondido debajo de otro. Por eso se ve el interior entero de una vez, y por eso también ocupa abierta más superficie de la que su tamaño cerrado deja suponer. Cerrada vuelve a su tamaño de partida, sin que ninguna cara sobresalga por los lados.
Caben cuatro tarjetas en las ranuras, una más en la ventana, los billetes que lleves doblados y las monedas del día. Las monedas tienen su propio hueco, así que no acaban sueltas entre los billetes. No caben montones de tarjetas de fidelización ni los tickets que se van acumulando: para eso hace falta un formato con fuelle. Si prefieres dejar las monedas fuera, en la sección de monederos encontrarás formatos hechos solo para eso.
Ficha técnica