Diadema de invierno en punto negro de canalé ancho, con una flor de ganchillo a un lado hecha con el mismo hilo. Por delante la banda mide 10 cm y cubre la parte alta de las orejas; por detrás el punto se estrecha en pico, así que no molesta bajo la coleta.
No hay nada que abrochar ni ajustar: el punto da de sí, se queda en su sitio y es de talla única. La alternativa cómoda al gorro los días en los que prefieres no despeinarte.
La pieza está tejida en canalé ancho y muy marcado, con las líneas verticales recorriendo la banda de un borde al otro y dando relieve al negro liso. A un lado, fuera del centro, hay una flor de ganchillo hecha con el mismo hilo: se ve por el volumen y por los pétalos enrollados, nunca por un contraste de color. No lleva ningún otro adorno. Si quieres comparar modelos, en las cintas de punto de esta misma sección también hay versiones con nudo o con botón de madera.
Por delante la banda mide 10 cm de ancho de lado a lado. Va desde un poco por encima de las cejas hasta el nacimiento del pelo y cubre la parte alta de las orejas, que es justo donde primero se nota el frío al salir a la calle. El flequillo se queda debajo sin aplastarse.
| Color | Negro en toda la pieza, flor incluida |
|---|---|
| Tejido | Canalé ancho, tupido y con cuerpo |
| Ancho por delante | 10 cm |
| Parte trasera | Se estrecha hasta terminar en pico |
| Cierre | Ninguno, punto elástico, talla única |
Detrás, el punto se va estrechando hasta acabar en pico. Parece un detalle menor, pero se agradece en cuanto te recoges el pelo: no hay costura gruesa presionando la nuca y la coleta o el moño se colocan encima sin pelearse con la diadema. El punto da de sí, así que la talla única se ajusta a la mayoría de las cabezas.
El gorro aplasta el pelo en cuestión de segundos. Colocada más atrás, la diadema despeja la cara y deja la melena suelta; bajada sobre la frente, hace el trabajo del gorro y te deja llegar a la oficina sin rehacerte el peinado. El negro no le pide nada al resto del conjunto: aguanta bajo la capucha y combina con cualquier color que elijas entre las bufandas de invierno.
Colgado de un gancho, un tejido de este grosor acaba dando de sí por su propio peso, así que mejor guardarlo doblado y en plano dentro de un cajón. Como con cualquier punto grueso, lavarlo a mano y secarlo en horizontal es lo más seguro; a la flor se le devuelve el volumen con las yemas de los dedos mientras el hilo sigue húmedo.
Ficha técnica