Cintas de tela que se estiran para ponerse por encima de la cabeza y se quedan en su sitio por la tensión del tejido, sin arco rígido por dentro. Aquí encontrarás punto, bouclé y polar, tres superficies con un tacto distinto sobre la piel. Como no hay estructura fija, lo que decide la comodidad es cuánto cede el tejido: eso es lo primero que conviene mirar, antes incluso del color.

Tres anchos de cinta para el pelo, tres resultados

El ancho no es un detalle estético. Cambia lo que la cinta tapa y lo que deja a la vista, y por eso conviene decidirlo antes que nada.

Qué esperar de cada ancho
FinaPasa desapercibida y se coloca detrás del flequillo sin aplastarlo.
MediaEl punto intermedio para el pelo largo suelto: lo mantiene cerca de la cara sin marcarlo.
AnchaSube más en la frente y cubre las orejas por completo.

Lo que la diferencia de una diadema

La diadema conserva su forma y se apoya detrás de las orejas, siempre en la misma línea. La cinta de tela reparte la tensión por todo el contorno de la cabeza, así que no deja marca al quitarla. Si lo que buscas es una sujeción firme que no se mueva en todo el día, mira nuestras piezas con arco rígido.

Cómo saber si te va a quedar bien

Una cinta que se estira sin apenas resistencia se sube sola en el pelo espeso. Otra que no cede casi nada aprieta enseguida. Entre esos dos extremos está el punto en el que sujeta sin apretar. En pelo fino y liso, una superficie de bouclé agarra mejor que un punto plano. El ancho y la elasticidad cambian según el modelo.

Recoger el pelo ya es otra cosa

La cinta se queda alrededor de la cara y deja la melena suelta por detrás. Cuando hay que sujetar un mechón o rematar un moño, entra en juego otra pieza: nuestros pasadores decorativos se encargan de esa parte.