Collar de bisutería Ikita con cinco placas triangulares con las puntas redondeadas. En todas se repite el mismo trío de franjas: rojo frambuesa, coral anaranjado y fucsia. La cadena mide 20 cm y una extensión de 8 cm permite alargarla hasta los 28 cm.
En la parte delantera se alinean cinco placas triangulares de contorno suavizado, todas apuntando hacia abajo. En cada una se repite el mismo trío de franjas: rojo frambuesa en el borde superior, coral anaranjado en una franja central más estrecha y fucsia hacia la punta. Entre placa y placa se intercalan triángulos pequeños y abombados en plateado, que captan la luz y separan una franja de otra.
Así se reparten los colores a lo largo de la pieza.
| Rojo frambuesa | Franja superior de cada placa |
|---|---|
| Coral anaranjado | Franja central, más estrecha |
| Fucsia | Punta de cada placa |
| Plateado | Triángulos separadores y cadena |
| Largo | Cadena de 20 cm y extensión de 8 cm, hasta 28 cm |
Una hilera de color en horizontal no necesita mucha compañía. Sobre un jersey liso de cuello redondo funciona como único acento, y las tres franjas ya aportan bastante contraste. Con una camisa abierta sigue la línea del escote, y de noche el fucsia se enciende sobre el negro. Superpuesto a otros collares pierde fuerza, así que mejor solo. Si buscas otra nota de color, échale un vistazo a las demás piezas de colores del catálogo.
En su largo más corto, la hilera queda alta, justo debajo de las clavículas, y acompaña los escotes cerrados. La extensión de 8 cm lo va alargando hasta su medida máxima, lo justo para acompañar un escote en pico. El cierre se engancha en cualquier eslabón, así que puedes ajustar el largo a lo que lleves ese día en lugar de dejarlo fijo.