En cada pendiente, un óvalo calado con estampado de leopardo cuelga de un enganche dorado. El beige, el camel y el negro recorren todo el contorno del hueco central. Cada pieza mide 8,5 cm de arriba abajo.
Cada pendiente es un óvalo estrecho con el centro vacío. De frente se lee como un trazo fino que se cierra sobre sí mismo, más que como una pieza maciza. Hay 8,5 cm del borde superior del enganche al punto más bajo, y con ese largo el dibujo se distingue de lejos.
El estampado no se aparta de los tonos de siempre: fondo beige, zonas camel más cálidas y manchas negras irregulares que se estiran al seguir la curva. El centro hueco obliga al dibujo a avanzar por una franja estrecha en lugar de cubrir toda la superficie. Las manchas tampoco quedan colocadas igual en los dos pendientes.
| Tipo | Pendientes colgantes grandes |
|---|---|
| Largo | 8,5 cm |
| Forma | Óvalo alargado con el centro calado |
| Motivo | Leopardo |
| Colores | Beige, camel, negro y dorado |
| Enganche | Pieza dorada corta y redondeada, en la parte superior |
Arriba, una pieza dorada corta y redondeada sujeta el óvalo a la oreja. Deja una franja lisa justo encima del estampado, así que las manchas negras no empiezan pegadas a la piel.
Los pendientes acaparan toda la atención cuando el resto va liso (un jersey negro, una camisa blanca), y funcionan igual de bien a primera hora que por la noche. Los complementos con el mismo estampado reparten el motivo por el resto del look, lejos de la cara.
Para el día a día ese largo puede ser demasiado. En todos los largos de pendiente de la tienda hay modelos que se quedan junto al lóbulo.
Basta con girar cada pendiente delante del espejo y comprobar que el enganche queda bien colocado. Repítelo al quitártelos: es entonces cuando suelen acabar en el suelo.
Ficha técnica