Un par de pendientes largos formado por tres piezas: una placa rectangular negra sobre el lóbulo, un eslabón negro corto y un óvalo ancho calado por el centro. El estampado de leopardo recorre ese contorno en beige, marrón y negro.
Lo primero que se ve no es una superficie llena, sino un vacío rodeado de estampado. El óvalo está calado por el centro, así que el dibujo se concentra en el borde y deja pasar el color de la ropa o de la piel por detrás. Ese hueco es lo que mantiene la pieza larga sin volverla maciza.
Cada pendiente se monta con tres piezas: la placa rectangular negra apoyada en el lóbulo, un eslabón corto del mismo negro que atraviesa una abertura de la placa, y el óvalo colgado de ese eslabón. El borde reúne manchas beige, marrones y negras, más anchas abajo y más finas arriba, y ningún canto brillante rompe la superficie.
La longitud sitúa el óvalo por debajo de la mandíbula, de modo que un cuello alto lo enmarca y un escote abierto lo deja suelto sobre la piel. Compara esa caída con los diseños de trazo más corto si prefieres algo que no llegue tan abajo.
| Tipo | Pendientes largos, vendidos por pares |
|---|---|
| Óvalo | Alargado y calado por el centro |
| Estampado | Manchas de leopardo |
| Colores | Beige, marrón y negro |
| Placa | Rectangular negra, con abertura |
| Unión | Eslabón negro corto entre la placa y el óvalo |
Guárdalos en un compartimento propio del cajón, apartados de aros, hebillas y cierres metálicos que puedan rozar el borde. Cuando el mismo dibujo se repite en otras piezas moteadas del catálogo, un óvalo rozado se nota enseguida al lado de uno intacto.
Ficha técnica