Mode Tendance, ¡un viaje hacia la moda de tendencia! Envío gratis a partir de 69€ de compra en España !
Español
Hay 16 productos.
La mayor parte de esta selección se cierra con un alojamiento imantado y una placa de contra. La tela queda atrapada entre ambos, sin agujero ni marca, y eso es lo que permite llevarlo sobre seda, encaje o punto fino. Una pieza se sale de la norma: el ramo floral en tonos beige conserva un alfiler tradicional. Cada ficha indica qué cierre lleva, y el mecanismo está explicado con detalle en los modelos de cierre imantado.
En bisutería el acabado pesa más de lo que parece, porque marca con qué ropa vas a poder combinarlo. La gama cubre cinco registros bastante distintos, y ninguno se lleva igual. Antes de fijarte en la flor, mira el metal y el color del esmalte.
| Dorado | Tono cálido. Se defiende sobre lana oscura y sobre beige; es el acabado de la margarita de otoño. |
|---|---|
| Plateado | Más frío y discreto. Buena opción para oficina, sobre gris, azul marino o negro. |
| Oro rosa | Intermedio, luminoso sin llegar a brillar. Es el registro del círculo floral con cristal. |
| Multicolor | Esmalte arco iris o pétalos contrastados. Pide el resto del conjunto liso. |
| Azul jardín | Un solo modelo, con montura plateada y mariposa de cristal. Funciona sobre blanco y crudo. |
Los diámetros que aparecen en las fichas van de 4,5 a 6,2 cm. Por debajo de 5 cm el broche es un detalle: cuello de camisa, bolsillo de americana, cinta de un sombrero. Hacia los 6 cm pasa a ser la pieza principal y conviene aligerar el resto de las joyas. El ramo vintage de 5,5 cm queda justo en medio y es el más versátil del grupo. La medida exacta está en cada ficha, porque cambia de un modelo a otro.
La margarita coloca los pétalos alrededor de un centro redondo y se reconoce incluso en versión arco iris. El girasol lleva una abeja pequeña apoyada a un lado. El ramo junta varias corolas y ocupa más sitio en la solapa. El círculo floral encierra la flor en una montura redonda, lo que suaviza el dibujo. La flor abstracta ni siquiera busca el parecido: es una silueta.
Una solapa de americana es el soporte más fácil: dos capas de tela, una línea limpia, el motivo mirando de frente. Sobre un jersey de cachemira conviene colocarlo alto, cerca del hombro, donde el punto cede menos. Un pañuelo anudado admite una flor grande siempre que la pongas sobre el nudo. En gasa baja un poco, hacia la línea del pecho, o la tela tira.
El motivo floral gusta a mucha gente, así que el riesgo al regalar es bajo. Los tonos neutros, dorado, plateado u oro rosa, encajan en más armarios que una pieza multicolor. Una margarita plateada es la respuesta segura si conoces poco el estilo de quien lo recibe. El ramo vintage con cabujón de ámbar va mejor a quien ya aprecia las formas antiguas. Para una boda, un círculo floral en oro rosa o una flor de nácar rara vez fallan.
Un paño suave después de cada uso quita huellas y restos de perfume: ahí está casi todo el cuidado. Evita el contacto prolongado con el agua, porque el esmalte y las piedras engastadas no llevan bien la humedad. Guarda el broche plano, en una funda aparte, para que los pétalos en relieve no rocen otra joya. Los modelos imantados, además, se mantienen lejos de las tarjetas bancarias.
Todos los motivos disponibles, florales, animales y gráficos, están juntos en la sección completa de broches.
Si te gusta el registro romántico pero prefieres otro símbolo, mira las piezas construidas en torno a un corazón.
Entre 4,5 y 5 cm el broche sigue siendo un detalle y la solapa mantiene su línea. A partir de 6 cm pasa a ser la pieza fuerte: es una decisión legítima, pero conviene bajar el volumen del resto de las joyas.
Sí, mientras el campo magnético atraviese el grosor. Sobre un abrigo de paño o un tweed, apoya bien la placa por el revés y comprueba el agarre tirando con suavidad.
Nada lo impide. Las piezas doradas y la margarita de otoño quedan muy bien sobre lana oscura, donde aportan el punto de color que suele faltar a un look de invierno.