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Corcho estampado con mandalas y una boquilla metálica plateada en el borde superior: esta cartera se abre en tres paneles. Los rosetones ocre, burdeos y azul petróleo se inscriben en una retícula de ojivas, y el grano del corcho sigue leyéndose bajo la tinta.
Dentro, un forro beige respalda las ranuras para tarjetas, a la derecha se abre una ventana transparente para el DNI y bajo los paneles queda el compartimento de monedas. Formato 11x9cm, pespuntes a la vista, apertura plana.
El estampado no se resuelve con un solo color. Cada ojiva de la retícula aloja un rosetón distinto: los hay tupidos y llenos, y los hay casi abiertos en el centro. El ocre domina, el burdeos y el azul petróleo se reparten pétalos y centros, sobre un fondo de corcho natural que aclara el conjunto.
Las dos caras no llevan el mismo fragmento del dibujo, así que el frente y el dorso nunca coinciden del todo. De cerca se distinguen las motas claras y las vetas del corcho, y los pespuntes beige recorren los bordes a la vista.
Cerrada, cabe en la palma de la mano. El formato de 11x9 centímetros es el dato que conviene retener; el resto está en la tabla.
| Material | Corcho estampado |
|---|---|
| Medidas | 11x9 centímetros |
| Estampado | Rosetones mandala en una retícula de ojivas |
| Colores | Ocre, burdeos, azul petróleo, fondo de corcho natural |
| Cierre | Boquilla metálica plateada a presión |
| Forro | Beige, grano fino |
Arriba, una montura metálica remata el borde superior y sigue a la vista con la cartera cerrada. Es un cierre de boquilla plateado: aprietas los dos brazos y el compartimento de monedas se abre de una vez. Ni imán ni botón de presión.
Ahí caben las monedas del pan o las del billete de metro. Si prefieres llevarlas aparte, nuestra sección de monederos con cremallera y de boquilla reúne los demás formatos.
Abierta en plano, la cartera se lee en tres paneles. A la izquierda y en el centro van las ranuras para tarjetas, y debajo un bolsillo para billetes tan ancho como el panel. A la derecha queda una ventana transparente para el DNI, cómoda donde hay que enseñarlo sin entregarlo.
El forro beige de grano fino aclara el interior y destaca las tarjetas alojadas en sus ranuras. Los billetes van doblados una vez, como en cualquier formato de este ancho.
Es un regalo fácil de acertar porque no obliga a conocer una talla ni un color favorito: el corcho combina con casi todo y el estampado pone el punto de color. Y como ocupa poco, viaja bien dentro de un paquete pequeño.
Si quien la recibe ya lleva una cartera grande, esta sirve para los fines de semana y los viajes cortos, cuando sobra la mitad de las tarjetas.
Una cartera con solapa larga admite más tarjetas y más papeles; esta obliga a elegir. Unas cuantas tarjetas, un billete o dos y algo de suelto, y cierra bien. Una docena de tarjetas de fidelidad, y la solapa deja de quedar plana.
Para comparar alturas, cierres y estampados, abre nuestra selección de carteras de mujer, que agrupa los demás formatos del catálogo.