Un reloj de mujer con la esfera estampada de borde a borde: fondo coral, medallones redondos de colores, doce números negros de trazo irregular y tres agujas finas plateadas.
La correa plana y elástica lleva el mismo motivo también por dentro, y se pone pasando la mano, sin ningún cierre que abrochar.
La esfera del Ernest E64001 está estampada de borde a borde: sobre un fondo coral aparecen medallones redondos azules, verdes, morados y amarillos, perfilados en negro como si los hubieran pintado de uno en uno. La caja redonda, plateada, enmarca el dibujo en un bisel fino y pulido. En la corona hay un punto naranja, el único toque de color que se sale de ese círculo.
En este modelo los doce números arábigos no son piezas pegadas sobre la esfera: están dibujados en negro, con un trazo irregular hecho a pulso, y caen encima de los medallones en lugar de buscar un hueco entre ellos. Por eso la hora se lee por contraste y no por relieve. Las tres agujas finas, plateadas, cruzan el motivo sin perderse en él.
| Caja | Redonda, color plata, bisel fino y pulido |
|---|---|
| Esfera | Estampada, fondo coral con medallones redondos azules, verdes, morados y amarillos |
| Números | Doce números arábigos negros, de trazo irregular |
| Agujas | Tres agujas finas de color plata |
| Correa | Plana, con el mismo motivo también por dentro, sin cierre |
No hay hebilla que abrochar ni agujero que acertar. La correa plana cede y recupera su forma sola, así que la pasas por la mano y la dejas donde te resulte cómoda. El dibujo sigue por dentro, de modo que cuando la correa gira no aparece ninguna franja lisa. En los otros relojes que se estiran para entrar cambia la esfera, no el sistema.
Con una esfera así, el reloj ya llama la atención por su cuenta: lo que decide el resultado es lo que le pones al lado. Déjalo en la parte más estrecha de la muñeca y sube las pulseras por encima, hacia el antebrazo. Al separar el reloj de las pulseras, el motivo no compite con nada y ellas dejan de sonar contra la caja. Si añades algo, que sea liso y de un solo color, mejor plateado y a juego con la caja. Las demás esferas estampadas de Ernest parten de la misma idea y cambian solo la gama de color.
En verano el problema de una correa estampada está por dentro. El sudor la humedece y la crema solar deja una capa grasa que atrapa el polvo. Ponte el reloj cuando la crema ya se haya absorbido y quítatelo un rato al llegar a casa, para que la cara interior de la correa se seque al aire. Un repaso por la esfera y por la correa con un paño seco y listo por hoy.