La correa es de eslabones planos montados sobre un muelle interior. Se abre con las dos manos, pasa por los nudillos y vuelve sola a su sitio, así que no hay hebilla que ajustar ni agujero que buscar por la mañana.
La esfera es de un marrón cálido y uniforme, sin números ni ventanilla de fecha. Sobre ella, dos agujas negras y un segundero fino en un aro interior negro. La caja mide 40 mm y la correa lleva el mismo tono que la esfera.
Si te quitas el reloj varias veces al día, en la oficina, en el gimnasio o delante del lavabo, ya sabes lo pesada que llega a ser la hebilla. Aquí no la hay: abres la correa con las dos manos, la pasas por los nudillos y ella sola vuelve a su sitio sobre la muñeca. No hay nada que abrochar, y el gesto te lleva dos o tres segundos.
La correa se adapta a muñecas de 15 a 21 cm, así que no tienes que pasar por el relojero para que te quiten eslabones. También acompaña la muñeca cuando se hincha un poco al final del día o cuando aprieta el calor. La misma correa se combina con otras esferas, lisas y estampadas: las tienes todas entre los modelos que se ponen pasando la mano.
El tono es más cálido que el marrón de una correa de piel. A plena luz tira a terracota, en interiores se acerca al rosa palo, y ese mismo matiz recorre toda la correa. Es un marrón que va bien con el camel y el burdeos, con los vaqueros y con el negro, y que se lleva en cualquier estación.
Ernest ha prescindido de todo lo que no sirve para leer la hora: sin números, sin ventanilla de fecha y sin ninguna inscripción en la esfera. Quedan dos agujas negras, el segundero y una fina escala de minutos impresa en un aro interior negro. Debajo del puño de la camisa el reloj pasa desapercibido y aun así se lee de un vistazo.
| Caja | Redonda, 40 mm, acero inoxidable en tono plata |
|---|---|
| Esfera | Lisa, marrón cálido, dos agujas y segundero negros, sin números |
| Cristal | Mineral |
| Movimiento | Cuarzo japonés |
| Resistencia al agua | 3 ATM |
| Correa | Elástica, eslabones planos a juego con la esfera, de 15 a 21 cm |
Pasa un paño suave y seco entre los eslabones para retirar el polvo y los restos de crema que se acumulan ahí. Abre siempre la correa con las dos manos: tirar de un solo lado es la forma más rápida de que el muelle pierda tensión. Para el cristal mineral basta una microfibra. La resistencia de 3 ATM aguanta salpicaduras y lluvia, pero no la ducha ni la piscina.