Fíjate en los hilos antes que en nada más: hay dos y hacen cosas distintas. Un pespunte blanco recorre el contorno de cada pieza y la separa del fondo oscuro; un punto de cruz color crema rellena el borde de la solapa con pequeñas equis cosidas. Uno dibuja líneas, el otro ocupa una franja.
Sobre un bolso claro apenas se notarían. Aquí son lo único que interrumpe el negro, así que acaban marcando la silueta entera. Sus medidas son 27x7,50x18 cm, y la bandolera viene incluida y se quita cuando no hace falta.
Los dos hilos claros de este bolso no compiten, se reparten el trabajo. El pespunte blanco va siempre por el canto y sirve para que cada pieza se lea por separado: la solapa, el fuelle, la base, los dos bolsillos de delante. El punto de cruz crema no sigue ningún canto, se queda dentro de una franja estrecha en el perímetro de la solapa y la llena de equis pequeñas.
La consecuencia se ve de lejos. Reconoces el contorno del bolso antes de distinguir de qué está hecho, y la franja crema aparece después, como un detalle que se descubre al acercarte. Si te gusta comparar formatos antes de decidir, el apartado donde los tamaños se comparan de un vistazo es un buen punto de partida.
La solapa baja sobre dos lengüetas marrones que terminan en un botón automático redondo en tono latón, justo encima de las dos hebillas ovaladas de la cara delantera. El asa superior gira sobre dos anillas en D, y a cada lado sale una lengüeta corta acabada en otra anilla, que es donde se engancha la bandolera. Con la solapa arriba aparecen los dos bolsillos de parche, cada uno con su automático, sobre un compartimento sin divisiones.
| Cierre | Dos lengüetas con botón automático, hebillas ovaladas decorativas |
|---|---|
| Color | Negro y marrón |
| Medidas | 27x7,50x18 cm |
| Bolsillos de dentro | Dos bolsillos de parche con automático, compartimento único |
| Bolsillo de detrás | Con cremallera, de lado a lado |
Con 27x7,50x18 cm tienes un bolso que admite las dos formas de llevarlo, y eso se decide al salir de casa: con el asa de arriba lo llevas en la mano y te ocupa un brazo; con la bandolera enganchada lo llevas colgado y te olvidas de él, y la cremallera de detrás sigue a mano sin levantar la solapa. La bandolera se quita por sus dos mosquetones cuando no la quieres.
Si prefieres los que ni siquiera traen correa larga, están los bolsos pensados para el brazo.