Nuestros bolsos de mano de mujer llevan asas cortas, para sujetarlos con la mano o apoyarlos en el antebrazo. Hay modelos rígidos que mantienen la forma y otros más blandos, formas redondas, patchwork de telas y rafia trenzada. Entre los materiales, la polipiel convive con la lona gruesa, el terciopelo y el lino.

Antes de elegir un bolso de mano, mira lo que llevas encima

Cartera, móvil, llaves y un neceser pequeño caben en casi cualquier modelo de esta página. La cosa cambia si sumas una botella de agua, un paraguas plegable o un libro: entonces necesitas fondo, no solo anchura. Y una base plana, porque un bolso que se vuelca cada vez que lo dejas en el suelo acaba cansando.

El asa corta es la que define este tipo de bolso: lo mantiene en la mano o apoyado en el antebrazo. Funciona bien para una tarde por el centro. Para una jornada entera fuera de casa, lo cómodo es liberar las manos, y ahí entran nuestros bolsos que se llevan cruzados.

Asas y cierres de esta selección

Qué esperar de cada tipo de asa y de cierre
Asa rígida cortaMantiene el bolso separado del cuerpo y se coge sin mirar. Es la que peor casa con un abrigo voluminoso.
Anillas metálicas y remachesSujetan el asa al cuerpo del bolso. Soportan más peso que las lengüetas planas cosidas, que ceden antes con el uso.
Cierre de presiónSe abre y se cierra con una mano, con un chasquido. Práctico si abres el bolso muchas veces al día.
CremalleraDeja todo en su sitio en el transporte público y entre mucha gente. De los tres cierres, es el que menos sustos da.
SolapaQueda más limpia a la vista, pero te obliga a dos movimientos cada vez que quieres algo de dentro.

Materiales y cómo envejecen

En esta selección manda la polipiel, y la acompañan la lona gruesa, el terciopelo, el lino y la rafia trenzada. La polipiel se limpia con un paño apenas húmedo y mantiene la forma. El terciopelo se marca donde se presiona. El lino se arruga, y ahí está parte de su encanto. La rafia se desgasta por las esquinas antes que una superficie plastificada.

En los modelos acolchados el polvo se queda en las costuras, algo que se ve más en los tonos claros. Cuando el asa lleva un pañuelo anudado, es un detalle decorativo y no sujeta nada. La composición exacta la tienes en la ficha de cada modelo.

Colores que resisten todo el año

El camel, el beige y el gris topo se combinan sin pensar y quedan discretos junto a un abrigo oscuro. El negro y el azul marino disimulan mejor las marcas del día a día. El rojo, el mostaza y los estampados multicolor hacen lo contrario: son el único golpe de color de un conjunto sobrio. Los cuadros escoceses, las estrellas o un estampado tropical se ven desde lejos, así que uno por look es suficiente.

Cuándo te conviene otra forma

No todos los días piden un bolso de mano. En un shopper o en una bolsa de fin de semana cabe más, una riñonera te deja las manos libres y un capazo de rafia es cosa del verano. Todas esas formas están en nuestras secciones de bolsos. Y si buscas lo que va dentro, las carteras, monederos y fundas entran en casi todos los modelos de esta página.