Bolso de mano rígido con forma de trapecio, firmado por Gallantry y resuelto en dos azules que se relevan sin costura: el de arriba lleva rombos, el de abajo letras. Con el formato 34x24cm se lleva en el brazo sin estorbar, y la bandolera se desengancha en un momento.
Los mosquetones dorados son los que permiten pasar de un modo de llevarlo al otro.
La cifra decisiva no es el ancho sino los 12 cm de fondo real. Con una base plana y los laterales casi rectos, el volumen se mantiene aunque el bolso vaya a medias, y la boca no se cierra sobre sí misma al soltarlo. Lo que no se deja aplastar entra de pie. Apoyado en una mesa se queda quieto en lugar de volcarse. Quien prefiera comparar hechuras antes de decidir tiene el listado completo de bolsos de mano en una sola página.
Las asas miden 17 cm de caída, lo justo para pasar por encima de la manga de un abrigo y dejar el bolso a la altura de la cadera. Enganchada con mosquetones a las anillas laterales, la bandolera reparte el peso en el hombro y libera las manos; sale sin desmontar nada cuando deja de hacer falta. Es la diferencia entre un trayecto de pie y una comida sentada, resuelta sin cambiar de bolso.
Arriba hay rombos blancos de contorno punteado, sin relleno en el interior, lo que da relieve sin recargar. Abajo el tono se cierra y los rombos desaparecen: quedan letras sueltas, dispersas, tan pequeñas que a distancia se leen como un grano fino. Entre las dos zonas no hay costura que las separe, el cambio ocurre dentro del estampado. Sobre ese fondo, la placa dorada con el nombre y el lazo colgado de la cadenita son los únicos elementos que no son ni azules ni blancos.
El marino de este modelo es cerrado y algo apagado, lejos de un azul eléctrico. Junto a un vaquero claro el contraste funciona porque los rombos blancos hacen de puente. Junto a un vaquero oscuro del mismo registro, en cambio, el dibujo se pierde y solo queda la silueta. Sobre beis, camel o gris, el dorado de la placa se distingue mucho mejor que sobre negro, donde queda mucho más discreto.
| Ancho | 34 cm |
|---|---|
| Alto | 24 cm |
| Fondo | 12 cm |
| Caída de asa | 17 cm |
| Peso | 0,64 kg |
El dato 34x24cm corresponde a la cara del bolso; el fondo se suma aparte. El bolsillo plano con cremallera de la trasera resuelve el abono de transporte o el móvil sin necesidad de abrir nada más. Si la prioridad es llevarlo cruzado todos los días y no de vez en cuando, los modelos pensados para la correa larga están agrupados aparte.
Los 0,64 kg en vacío no son casualidad: la estructura pesa, y ese peso recae siempre en el mismo punto cuando el bolso cuelga de una sola asa. Repartirlo con la bandolera los días que va cargado cuida el arranque de las asas mucho más que cualquier atención al estampado.