Este bolso se lleva de dos maneras: cogido por las asas cortas o colgado del hombro con la bandolera, que se engancha a las anillas laterales y se retira cuando no hace falta.
La lona es azul marino lavada y lleva delante una gran estrella blanca estampada; las asas, los refuerzos de las esquinas y la bandolera son de sintético camel. Con 45x42 cm sin estructura interna, se vence cuando está vacío y se abre entero en cuanto lo cargas.
Nada da rigidez a los paneles, así que el volumen depende por completo de lo que metas dentro. Vacío se pliega sobre sí mismo y marca las arrugas; cargado se ensancha y se pone recto. Ese comportamiento tiene una ventaja concreta: entran objetos voluminosos o de forma rara que un bolso estructurado rechazaría. Si prefieres una silueta que se mantenga sola encima de una mesa, compárala con los modelos que conservan su forma en la misma sección.
Las asas cortas van montadas sobre lengüetas remachadas en camel y quedan lo bastante altas para pasar por encima de la manga de un abrigo. La correa larga se retira y se ajusta, y lleva el peso al hombro cuando el trayecto se alarga. Si el hombro es donde acaba siempre tu bolso, mira mejor los modelos pensados desde el principio alrededor de su correa.
En los costados hay dos anillas en D que reciben la correa. Abajo, dos mosquetones se enganchan a las esquinas inferiores y recogen el fondo, de modo que la silueta se estrecha cuando dentro hay poco. Al soltarlos, la lona vuelve a caer y el bolso recupera toda su anchura.
Casi cuadrado y generoso en las dos direcciones. La altura permite meter un archivador o una funda de portátil de pie, sin inclinarlos, y a su lado queda hueco para una botella. La estrella, por cierto, va estampada, no bordada: no hay relieve que se enganche con la manga ni hilos que se suelten con el uso.
| Medidas | 45x42 cm |
|---|---|
| Exterior | Lona azul marino lavada con una estrella blanca estampada delante |
| Remates | Sintético camel en asas, lengüetas remachadas, refuerzos de esquina y correa |
| Formas de llevarlo | De las asas cortas o al hombro con la correa desmontable |
| Bolsillo exterior | Uno con cremallera horizontal en la espalda |
El bolsillo de cremallera a lo ancho de toda la espalda queda plano contra el cuerpo y se abre de pie, sin dejar el bolso en el suelo. Ahí caben el móvil, el abono de transporte o las llaves, es decir lo que se saca varias veces al día. A los lados, dos fuelles ribeteados en camel acompañan la apertura: ceden cuando el bolso se llena y vuelven a su sitio cuando se vacía.
Pasa por la lona un paño apenas húmedo, dando toques en lugar de frotar, y déjala secar al aire lejos del radiador. Sobre la estrella conviene ir todavía más suave, porque una estampación se apaga en cuanto se restriega. Las piezas de camel se limpian con un paño seco y nada más: la crema para cuero no tiene fibra donde penetrar, se queda en la superficie y termina cuarteándola. Guarda el bolso algo relleno en lugar de doblado y la lona no cogerá siempre el mismo pliegue.
Ficha técnica