La línea superior de la montura sube hacia las sienes y termina en punta, y de ahí sale todo lo demás: un hilo dorado muy fino alrededor de la lente, un puente doble y corto, dos varillas negras estrechas y unas terminaciones redondeadas.
Cuenta la montura por partes y verás cuatro: el frente, el puente, las varillas y las terminaciones. El frente es el que manda, porque sus puntas levantadas hacia las sienes dibujan la silueta de mariposa antes que cualquier color. Si quieres comparar siluetas, mira lo que hay colgado al lado y verás enseguida la diferencia de trazo.
Por detrás aparecen dos plaquetas transparentes independientes, montadas sobre soportes metálicos muy finos y separadas del frente. No se ven desde delante y apenas se notan puestas; en la vista trasera quedan justo debajo del puente, cada una con su propio soporte.
A esa hora la luz llega de frente y el borde azul se enciende antes que el centro. Las varillas, estrechas y casi rectas, no añaden volumen a los lados, y las terminaciones redondeadas y anchas se curvan un poco hacia abajo detrás de la oreja. Guarda un paño suave en el bolso, y si quieres rematar el conjunto, algo que marque la cintura está en la misma sección de accesorios.
Ficha técnica