Gafas de sol redondas cuyo frontal lleva una veta de madera estampada en marrón oscuro. Las lentes son ahumadas en gris azulado, de tono uniforme y sin degradado.
El puente, los tornillos de las bisagras y las varillas son de metal dorado, y los remates de las varillas, de plástico negro mate. La misma veta continúa por dentro de la montura.
El puente marca el carácter de la montura: es un arco elevado que salva la nariz y queda por encima de la línea de las lentes, en vez de cruzarlas en línea recta. A partir de ahí el frontal se abre en dos círculos completos, cubiertos por una veta de madera estampada en marrón oscuro, con líneas irregulares que se oscurecen hacia el borde de cada lente.
La proporción se sostiene en ese contraste: el frontal ocupa espacio y las varillas apenas se notan, dos hilos de metal dorado que recorren la sien hasta unos remates de plástico negro mate. En cada bisagra asoman dos tornillos dorados, iguales a un lado y al otro, y por dentro la montura repite la misma veta que se ve por fuera.
Cuatro piezas, cuatro formas distintas:
| Frontal | Dos círculos completos, de borde ancho |
|---|---|
| Puente | Un arco elevado por encima de la nariz |
| Varillas | Hilos rectos de sección muy fina |
| Remates | Piezas planas que se ensanchan al final |
El marrón y el dorado no piden nada especial alrededor: van con el lino, con el vaquero y con cualquier prenda en crudo o caqui, y la línea redonda suaviza los rasgos donde una cuadrada los marca. Si dudas entre las dos, mira antes qué otras formas hay en la misma estantería.
Para cerrar un conjunto de mediodía basta con algo pequeño que prender en la solapa.
Ficha técnica