Las patillas de estas gafas funcionan como las tapas de un libro: se cierran sobre las lentes y desaparecen detrás de ellas, de modo que las gafas guardadas ocupan poco más que su parte delantera.
Abiertas, la historia cambia. La cara exterior lleva el mismo estampado que la parte delantera, flores coral y hojas verde azulado sobre fondo negro, mientras el lado que toca la piel se queda liso.
Al cerrarlas, las patillas se pliegan detrás de las lentes sin sobresalir por ningún lado, igual que las hojas de una contraventana que se recogen contra el marco. Es un detalle que no se ve en la foto de frente y que cambia bastante las cosas: si las llevas en el bolso junto al móvil, la montura no añade volumen, porque el punto más ancho sigue siendo la parte delantera.
Las patillas están estampadas por fuera, negras por dentro, y el reverso de la montura sigue la misma regla: ni una flor en la cara que mira hacia ti. El dibujo pertenece por completo al lado que ven los demás, lo que explica que unas gafas tan llamativas de frente resulten tan sobrias vistas desde el asiento de al lado. Ese reparto también tiene una consecuencia práctica: el estampado no compite con nada de lo que llevas puesto cuando te las quitas y las dejas sobre la mesa boca abajo.
Vistas de perfil, las patillas nacen anchas en la bisagra y se afinan hacia el extremo, de manera que el peso visual se concentra junto a la cara y se aligera al llegar a la oreja. La línea superior de la montura acompaña ese movimiento: baja en el puente y sube hacia las sienes, mientras el borde inferior de cada aro sigue casi recto. Es la diferencia entre esas dos líneas la que impide que una montura de este tamaño parezca un bloque, y también lo primero que conviene mirar si dudas entre dos formas parecidas.
En una feria del libro al aire libre, con una camisa lisa y una bolsa de tela, estas gafas se bastan solas. El negro, el crudo y el vaquero dejan trabajar al coral; un jersey verde azulado recoge en cambio las hojas. Si prefieres comparar anchuras antes de decidir, mira las monturas de un solo color.
Para el pelo vale el mismo criterio: algo liso con lo que recoger el pelo funciona mejor que un segundo estampado a la altura de la cara.
Ficha técnica