Gafas de sol de montura gruesa con las cuatro esquinas cortadas: de frente parecen un rectángulo, de cerca una forma de seis lados. Los cristales marrones van degradados, más densos arriba y más claros hacia el borde inferior.
En cada patilla, en su punto más ancho, hay un medallón redondo dorado con estrías concéntricas entre dos barritas rayadas. De frente apenas se aprecia; de perfil, sí.
El cristal decide aquí tanto como la montura. Los cristales marrones degradados son más densos en la parte alta y se aclaran hacia abajo, de modo que la mirada sigue siendo visible por debajo mientras la zona de la ceja queda protegida de la luz cenital. Ese reparto es el que ordena la cara: arriba pesa el color, abajo pesan los ojos. En la misma selección hay lentes uniformes, tintadas o degradadas según el efecto que busques.
De lejos ocupan el hueco de un rectángulo. De cerca se ve que las cuatro esquinas están cortadas: el borde superior baja en diagonal hacia las sienes y el inferior sube con la misma inclinación. Queda así una montura de seis lados que llena el mismo espacio sin la dureza de un ángulo recto.
La patilla nace ancha y se afina hacia la terminal; justo en su parte más ancha se apoya un medallón dorado con estrías concéntricas, encajado entre dos barritas rectangulares rayadas. Lo que en algunas fotos de perfil parece una segunda pieza en la patilla del fondo es el reverso de esa misma pieza, liso y oscuro.
Lo primero que se lee a distancia no es el contorno, es el estampado de leopardo marrón. Recorre el frontal, rodea el puente, cubre las patillas enteras y llega a las terminales, también por dentro. Las manchas mezclan un marrón casi negro y un leonado claro sobre fondo ámbar, que deja pasar algo de luz: a la sombra la montura se ve más cálida, a pleno sol más marcada.
| Forma | Contorno rectangular con las cuatro esquinas cortadas, seis lados |
|---|---|
| Estampado | Leopardo marrón y leonado sobre fondo ámbar, frontal y patillas |
| Cristales | Marrones degradados, más densos en el borde superior |
| Patillas | Anchas delante, afinadas hacia la terminal, medallón entre dos barritas |
Camel, crudo, caqui y vaquero aguantan el estampado sin discutirlo, y el negro sale ganando en calidez. Ten en cuenta además una cosa: un degradado está pensado para la luz que cae desde arriba, así que con el sol bajo del atardecer la parte clara deja pasar más de lo que esperas. Es un cristal de mediodía más que de puesta de sol.
Ficha técnica