Dos cristales cortados en forma de corazón, teñidos de rosa por igual, sujetos por un aro metálico fino de color dorado que recorre todo el perfil. Las varillas son barras rectas del mismo tono y terminan en una punta negra alargada. Las plaquetas de la nariz se quedan sin tinte y el frente no lleva ningún otro adorno.
Aquí el color no cuenta ninguna historia: el rosa entra por la muesca de arriba y sale por el vértice de abajo con la misma intensidad. No hay franja oscura, no hay zona que se aclare pegada al aro, y los dos cristales coinciden entre sí. El hilo dorado da la vuelta completa sin cambiar de grosor, y una barra recta cruza la parte alta de cada cristal. Entre los dos corazones queda un hueco abierto, y el puente es la única pieza que lo cruza. Si quieres comparar, mira los cristales que mantienen el mismo tono de arriba abajo.
Merece la pena detenerse en esto, porque es lo que decide cómo se ven puestas. Un cristal degradado dirige la mirada hacia donde el color se concentra; aquí no ocurre, y el ojo sigue el contorno en lugar de buscar una zona. Junto al puente, en mitad del lóbulo y en la punta el tono es exactamente el mismo, de modo que la forma de corazón se lee entera y de una sola vez. A contraluz el rosa se aclara, como es lógico, pero lo hace a la vez en toda la superficie.
| Junto al puente | Mismo tono que el resto, sin aclararse en el borde interior. |
|---|---|
| En el lóbulo alto | Mismo tono, también en la curva más cercana a la muesca. |
| En el centro | Mismo tono, en la parte más ancha de la superficie teñida. |
| En el vértice | Mismo tono, hasta el punto más bajo del corazón. |
El resto de la montura acompaña sin robar protagonismo: dorado en el aro, en la barra, en el puente y en las varillas, y negro solo al final, donde termina cada varilla. Por detrás aparecen solo las dos varillas paralelas y dos brazos cortos que sostienen las plaquetas. Vistas de lado, los dos cristales quedan en un mismo plano, sin curvarse hacia las sienes. Son unas gafas para llevar con ropa tranquila, en la playa, en una terraza o de paseo por la ciudad, y se guardan junto al resto del apartado de accesorios, pieza a pieza.
Ficha técnica