La montura es transparente, en turquesa claro, y va tallada en relieve por todo el frontal: devuelve la luz como el cristal labrado. Las patillas finas en tono dorado terminan en unas puntas translúcidas del mismo turquesa.
Las lentes son neutras, sin tinte. Estas gafas se eligen por la montura, igual que elegirías unos pendientes que se ven de lejos.
El frontal está moldeado en plástico turquesa transparente y presenta facetas irregulares de lado a lado. Con luz artificial el tono tira a azul piscina; con luz de día se aclara hasta un verde agua muy suave. La forma es ancha y sube un poco en los extremos, y el puente macizo continúa el mismo dibujo de un cristal a otro.
Las patillas son delgadas, en metal dorado, unidas al frontal por bisagras a la vista del mismo acabado. Sus puntas son de plástico translúcido y recuperan el turquesa del frente, así que el color no se corta de golpe detrás de la oreja. De perfil, las gafas quedan discretas: el volumen está delante, no en las patillas.
| Blanco y beige | El tono se integra sin llamar la atención, buena opción para diario |
|---|---|
| Vaquero crudo | Contraste suave, la montura aporta el punto de color |
| Azul marino | El turquesa destaca mucho más sobre una prenda de punto oscura |
| Estampados | Mejor con pendientes pequeños: la montura ya tiene protagonismo |
El puente no está hueco: mantiene el relieve tallado, así que la pieza se lee como una sola superficie. Las bisagras quedan a la vista en las esquinas y repiten el dorado de las patillas. Si buscas otras monturas de color, las encuentras en la misma sección, y el resto de nuestros accesorios de mujer completa el conjunto.
El tallado retiene las huellas más que el metal de las patillas. Pasa un paño seco por los huecos y guarda las gafas en una funda rígida cuando las llevas en el bolso: el efecto de cristal labrado se mantiene.
Ficha técnica