Cógelas y notarás por dónde se sujetan: los terminales se estrechan y se curvan hacia abajo, así que el pulgar y el índice caen solos en esa parte al quitártelas. Nada de eso se ve de frente, pero es el gesto que más repites a lo largo del día.
El resto es negro entero, frente y patillas, sin logotipo ni piezas metálicas, con los cristales tan oscuros que desde fuera apenas se distinguen los ojos.
Una patilla plana no se agarra igual que una fina de metal. Esta es ancha junto a la bisagra, sigue plana casi hasta el final y solo entonces se afila, de modo que los dedos encuentran el terminal sin buscarlo. Quitártelas tirando del frente es la manera rápida de descentrar una montura; tirando de las dos patillas a la vez, no. La curva del final tampoco es decorativa: ayuda a que no se deslicen hacia delante cuando te las subes al pelo.
La ficha lleva cuatro imágenes: de frente, en tres cuartos, por detrás y de lado. Esto es lo que enseña cada una, pieza a pieza.
| Frente | Rectángulo negro con las cuatro esquinas cortadas al bies y cristales de lado a lado. |
|---|---|
| Puente | Recto y macizo, continuo con el frente, sin plaquetas añadidas sobre la nariz. |
| Patillas | Anchas en la bisagra, planas a lo largo, con una arista marcada que se ve de perfil. |
| Terminales | Se estrechan y bajan ligeramente, en el mismo negro que el resto. |
| Acabado | Lacado brillante en toda la montura, sin adornos ni contrastes de color. |
De frente, el rectángulo deja de serlo: tiene las cuatro esquinas cortadas al bies y el contorno avanza a saltos cortos en vez de cerrar en ángulo recto. Es el único gesto de diseño de toda la montura y solo se aprecia de cerca, sobre todo cuando la luz se queda en el filo. Para ver hasta qué punto eso cambia una silueta, compárala con las demás monturas rectangulares del estante.
El negro liso no compite con nada, y por eso aguanta bien al lado de un estampado grande, una chaqueta de color fuerte o unas rayas anchas. Con un conjunto apagado, el efecto se da la vuelta y la montura endurece la cara; ahí basta con un motivo cerca del cuello, por ejemplo los cuadrados estampados de la sección. Y al dejarlas en cualquier sitio, una costumbre: el lacado se raya antes que los cristales, así que se dejan con los cristales hacia arriba.
Ficha técnica