Te los pones y entran sin forcejeo: el tejido cede, los dedos se acomodan y el guante se queda donde tiene que quedarse. El dorso va cubierto de círculos rojos, verdes y azules sobre fondo mostaza; la palma se queda lisa.
Por dentro lleva forro de terciopelo. La mezcla de 90 % de poliéster y 10 % de elastano es la que sostiene la talla única.
Lo primero que notas es que no hay que pelearse con ellos. El puño no lleva cierre ni botón, así que el guante entra de una vez, y el forro de terciopelo hace que la mano resbale en lugar de engancharse. Una vez dentro, el tejido se ajusta al contorno sin apretar los nudillos, y los dedos quedan sueltos para sujetar un móvil o una taza.
La mezcla es de 90 % de poliéster y 10 % de elastano. Ese diez por ciento es lo que permite que la talla única no sea una excusa: el guante se abre sobre una mano ancha y vuelve a cerrarse sobre una estrecha. Sin esa reserva, una sola talla no aguantaría una forma tan ceñida.
El dibujo no da la vuelta. La palma, la parte de abajo de los dedos y todo el contorno de la muñeca son de ante sintético mostaza liso, con un ribete del mismo tono siguiendo el borde exterior de los dedos. Arriba, los círculos concéntricos pintados se superponen en rojo, verde y azul hasta la punta de cada dedo.
El puño es corto y de borde recto, sin vuelta. Eso es lo que hace que el guante desaparezca bajo la manga del abrigo en vez de abultar, y también lo que te deja meter y sacar la mano deprisa. En el borde hay una etiqueta negra pequeña, nada más.
| Dorso y parte superior de los dedos | ante sintético estampado, círculos concéntricos |
|---|---|
| Palma y parte inferior de los dedos | ante sintético mostaza liso |
| Forro | terciopelo |
| Color | mostaza y multicolor |
| Composición | 90 % poliéster, 10 % elastano |
| Talla | talla única, tejido elástico |
| Puño | corto, borde recto, sin cierre |
Con un abrigo liso funcionan solos: negro, camel, gris o marino, y la mano se convierte en el único punto de color. Sobre un abrigo de cuadros o ya estampado se pisan el uno al otro, así que déjalos para un día de liso. El mostaza se lleva bien con el vaquero y con la lana cruda, bastante peor con los rosas fuertes. Si prefieres algo más callado para las mañanas de más frío, tienes modelos forrados en tonos sobrios para comparar.
Ficha técnica