El puño de estos guantes negros se dobla hacia fuera y deja a la vista una vuelta de pelo sintético rizado. Encima cruza una cinta plana rematada con una hebilla rectangular plateada. El dorso es de antelina mate, sin brillo, y el interior va forrado. Junto al meñique verás una florecilla bordada tono sobre tono. Talla única.
Es el primer detalle que salta a la vista: una cinta negra lisa atraviesa el puño y termina en una hebilla rectangular plateada, apoyada sobre el dorso de la muñeca. No aprieta y no se desabrocha. Está solo para el contraste entre una superficie lisa y otra rizada, y en los dos guantes queda a la misma altura.
El dorso tiene el tacto mate de la antelina, sin nada de brillo, y el interior recoge el mismo rizo que la vuelta. Este es el resumen.
| Dorso | Antelina negra mate, sin brillo |
|---|---|
| Vuelta | Pelo sintético negro rizado, doblado sobre la muñeca |
| Cinta | Banda negra lisa con hebilla rectangular plateada |
| Forro | Peluche en todo el interior del guante |
| Bordado | Florecilla tono sobre tono junto al meñique |
| Talla | Talla única |
El borde no acaba recto: se dobla hacia fuera sobre un aro de pelo sintético rizado que cierra el hueco entre la manga y la mano. El resultado es una silueta más clásica que deportiva, y el único volumen del par.
El negro total puede quedar algo severo. Una florecilla bordada en ese mismo negro, minúscula, al lado del meñique, rompe esa sensación sin meter otro color. Casi siempre se descubre con los guantes ya puestos. Si prefieres algo con más presencia, hay modelos estampados y de dos tejidos en la misma sección.
El negro mate devuelve poca luz y pasa inadvertido bajo la manga; la vuelta de pelo, en cambio, aparece en cuanto levantas el brazo. Con una bufanda del mismo negro apagado el pelo queda como única textura a la vista. Un lavado a mano suave en agua templada y un secado en plano mantienen el rizo en su sitio.
Ficha técnica