La manga de punto de canalé no se queda a una altura fija: sube por el antebrazo o baja hasta los nudillos, y todo eso sin que tengas que quitarte nada.
Debajo hay un guante cerrado de cinco dedos en ante sintético negro mate, con el pulgar saliendo por una abertura hecha en el punto. Talla única.
El guante va debajo y la manga encima, y esa es toda la construcción. Debajo, un guante cerrado con las yemas redondeadas y sin costura a la vista en el dorso. Encima, una manga tejida en canalé ancho y ondulado, con el borde de arriba doblado hacia fuera. En la punta de un dedo hay una flor bordada en gris claro, la única zona del par que no es negra.
En el par no hay cierre, ni botón, ni hebilla, ni ribete de pelo: solo dos capas de tejido, una sobre otra. Eso apenas cuenta mientras los llevas puestos, y cuenta bastante al guardarlos, porque no queda ninguna pieza dura marcando el bolsillo. Si prefieres quedarte solo con la capa de punto, mira lo que hay en mitones esta temporada.
En ninguna de las cuatro fotos aparece la manga separada del guante: las dos piezas se mueven a la vez, aunque cada guante lleve la suya a una altura distinta. Al final del día no son cuatro cosas que emparejar, sino dos.
Para un par que pasa el día encima, el negro mate tiene una ventaja práctica: no hay ningún dibujo que quede torcido al doblarlos deprisa, ni un derecho que localizar antes de ponértelos. Cuando lo que hace falta es cubrir también los dedos, ahí están los pares cerrados de la temporada.
Estos guantes son de talla única y no llevan nada que haya que ajustar antes de salir. Los dedos van cubiertos por el ante en todas las posiciones de la manga, así que lo único que cambia de un momento a otro es hasta dónde llega el punto.
Ficha técnica