Blanco y dorado, nada más. Seis flores de tela blanca con una perla color marfil se reparten sobre varios hilos dorados muy finos, con perlas redondas y pequeñas piedras facetadas entre medias.
La cadena se extiende de 32 a 37 cm, y ahí está la diferencia entre llevarlo pegado al cuello o algo más bajo. Por detrás no hay flores: solo el hilo hasta el cierre.
Los pétalos de tela, las perlas color marfil y el hilo se mueven dentro de la misma familia de tonos: no hay más colores que el blanco y el dorado. Sobre un vestido blanco o marfil el collar no rompe el color y se nota sobre todo por el relieve. Las piedras facetadas son lo único que devuelve la luz de forma directa.
Seis flores de tela blanca de cinco pétalos se apoyan sobre varios hilos finos que se enroscan entre sí. Cada flor se remata con una perla color marfil. Perlas redondas de varios tamaños y alguna piedra facetada transparente ocupan el resto del hilo. Ese aire entre flor y flor es lo que evita el efecto de collar macizo.
| Tipo | Collar de ceremonia en guirnalda floral |
|---|---|
| Colores | Blanco y dorado |
| Longitud | Cadena extensible, de 32 a 37 cm |
| Adornos | Flores de tela de cinco pétalos, perlas color marfil, piedras facetadas |
Con la cadena extensible de 32 a 37 cm cambias la altura sin tocar el motivo, que siempre queda centrado en la parte delantera. El ajuste se hace sobre la propia cadena, sin eslabones que quitar ni herramientas.
Recogida del todo, la pieza queda pegada al cuello. Del todo abierta, la guirnalda baja hasta justo debajo de la clavícula y deja más escote a la vista.
Le van bien los escotes despejados: palabra de honor, hombros al aire, un V amplio o un escote barco. Los cuellos cerrados tapan la guirnalda y le quitan todo el efecto. Con un vestido champán o en tonos pastel de invitada, el hilo dorado enlaza con el resto de complementos. Lo encontrarás junto a otras opciones para invitadas y novias, entre gargantillas y collares más largos.
La tela es lo más delicado: mantén lejos el perfume y la laca, que la manchan y la endurecen. Los hilos finos se retuercen con facilidad, así que guárdalo estirado y con la guirnalda abierta. Un paño seco, sin agua ni productos, es todo lo que necesita.
Ficha técnica